Durante el mes de agosto, los precios de los 24 alimentos que integran la canasta del Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) se multiplicaron 3,84 veces del campo (origen) a la góndola (destino).

Por cada $ 1 que obtuvo el productor, el consumidor pagó $ 3,84 en góndola. Asimismo, en promedio, la participación del productor explicó el 25,7% de los precios de venta final, casi dos puntos porcentuales por debajo del mes anterior.

Al analizar las diferencias entre lo que cobra el productor y lo que paga el consumidor, las brechas más pronunciadas se concentraron en el limón (15,8 veces), la naranja (15,7 veces) y la mandarina (13,4 veces). En cambio, las diferencias más pequeñas se observaron en la calabaza (1,7 veces), los huevos (2,2 veces) y el pollo (2,3 veces).

Precios al productor

El Índice de Precios en Origen mide la evolución del precio al productor de la canasta IPOD como agregado de los 24 índices elementales que lo componen, utilizando una estructura de ponderación fija basada en los datos de finalidad del gasto correspondientes a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

En ese mismo mes, el valor en origen de la canasta IPOD presentó un crecimiento del 26,1% frente al mismo mes del año anterior. A su vex, la medición acumulada evidenció un alza del 36,4%, mientras que el desempeño intermensual mostró un descenso del 2,4%.

La contracción promedio del 2,4% en el primer eslabón de la cadena estuvo traccionada por pronunciadas caídas como las del zapallito (-45%), la pera (-32%) y la acelga (-29%) y la papa (-22,5%). Dicho declive fue parcialmente amortiguado por fuertes repuntes en las cotizaciones percibidas por el productor, donde sobresalieron la mandarina (+84,6%), la calabaza (+43,6%) y el brócoli (+39,7%), configurando una dinámica marcadamente heterogénea entre los diferentes cultivos.

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